jueves, 8 de marzo de 2012

Hoy voy a ser feliz

Esta mañana cuando me he levantado era un día normal, como cualquier otro. Me he vestido medio dormida sin ser demasiado consciente del mundo. Pero cuando he llegado a clase me han preguntado: ¿por qué estás tan feliz?

Y la verdad es que sí que estaba feliz, pero no encontraba ninguna explicación. No me había pasado nada en especial en esa hora. Y entonces lo he entendido: estaba feliz porque no tenía ningún motivo para no estarlo. 

Pasamos los días sin darnos cuenta realmente de lo que estamos haciendo, como si fuésemos máquinas que se mueven automáticamente. Lo único que hacemos es esperar a que los días pasen, esperar una oportunidad para pasarlo bien, para poder decir "Hoy voy a ser feliz". Y yo digo ¿por qué no podemos hacer eso todos los días? ¿acaso necesitamos una razón para disfrutar? Muchos pensaréis que sí, y seguramente llevéis razón. Pero esa razón puede ser muy simple. Hoy he decidido que voy a ser feliz porque no tengo ningún motivo para no serlo. Ya tendré tiempo de preocuparme en su momento. Pero hoy no.

Os voy a recomendar una cosa: cada día, cuando os levantéis, pensad en si tenéis algún motivo para no ser feliz. Si la respuesta es no, disfrutad el día al máximo, hasta las cosas más insignificantes, porque cuando no las tengáis las echaréis de menos. Si la respuesta es sí, pensad en si merece la pena preocuparse por eso e intentad que la respuesta sea no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario